lunes, 5 de abril de 2010

¿Es la huelga policial un mito?


Hoy , 5 de abril, es oportuno compartir una reflexión que estoy seguro pude ser de interés general.

Ante el anunciado paro policial , es conveniente revisar mentalmente el contexto y la situación que nos permita adelantarnos a los nuevos escenarios e intentar responder si la huelga policial es un mito , pero sobre todo, encontrar las causas de por qué fracasan las protestas de los policías y militares en retiro, buscando que mejorar su situación económica y laboral.

Para ello , seguiremos con el mismo método de análisis metiéndonos debajo de la piel de los policías y del poder para buscar desde allí explicación a lo que viene sucediendo con la conducta , actitudes e intereses .

Estoy de acuerdo en que todos los policías y militares , estén en actividad o en retiro, deben gozar de un sueldo digno que les permita vivir sin apuros y que es evidente, real, que existe un lógico malestar reinante en las FFAA y PNP , una insatisfacción palpable que debe ser atendida de manera urgente y que el gobierno alanista demuestra indiferencia para atender los reclamos de mejoras salariales y laborales .

El creciente malestar se aprecia de manera más nítida en la masa de cesante o retirados, tanto de la policía como de las FFAA , ante la negativa de la administración del presidente García a acatar una ley aprobada por el Congreso para pagarles un bono extraordinario, tal igual como se hizo con los de actividad ; un bono financiado con la precisión que debió haber sido costeado con los remanentes presupuestales , es decir, con recursos no gastados del presupuesto nacional .

Algo que también es evidente, tangible, es que cada vez existen reclamos más abiertos a favor de aliviar la deprimida situación salarial de los uniformados, síntomas inequívocos y comprensibles de irritación de los cuarteles de parte del sector de la plana subalterna de la policía, incluso, aparecen policías en actividad en apariciones pública , uniformados , y se escucha y lee en algunos comunicados un lenguaje un tanto subversivo como “ aplicar nuevas formas de lucha”.

Esto constituye un aviso de lo que puede estar cocinándose en el interior de las planas subalternas de la policía y las FFAA.

Todo el descontento e insatisfacción, puede estar siendo aprovechada por elementos que saben explotar las condiciones subjetivas y objetivas para encender la pradera.

Lo siento por el personal de retirados de la policía y la FFAA, incluso, en algunas jornadas he participado con ellos , caminando en las calles en demanda de atención a sus derechos , desplazándonos bajo o un sol inclemente, gritando, repartiendo volantes, amenazando con futuros paros, aunque sabemos que pueden ser un mito o nada probable.

Al final de la jornada, después de las consabidas promesas de congresistas, algunos discursos un tanto flamígeros de los dirigentes, todo termina en promesas y la satisfacción de haber participado en una jornada más. Y de resultados , nada concreto.

Nada de nada. Solo promesas, la satisfacción de haber participado en una agotadora jornada a través de las calles de la capital; y , luego, hasta la próxima movilización.

De lo que he sacado en limpio de todas estas protestas es que si bien existe malestar creciente entre los policías y militares retirados, existe también una profunda división y rivalidad entre las organizaciones que representan a los policías cesantes y marcado afán de figuretismo de muchos de sus dirigentes que están más pensando en las próximas elecciones congresales que .en coordinar y organizar a las masas descontentas , orientándolas hacia la consecución de metas tangibles o resultados concretos.

Los hechos que demandan la atención de la prensa son en su mayoría , hechos aislados, motivados en su mayoría por intereses políticos o personales , coyunturales, como la marcha del 8 marzo, 10 am, Plaza San Martín convocada por las esposas y familiares de los tres suboficiales detenidos (Edwar Casas, Abel Hallasi y Magno Ortega) pidiendo sus libertades , detenidos el 5 de febrero y actualmente procesados por la Justicia Militar Policial por los delitos de Motín y Desobediencia en agravio del Estado y de la PNP.

Cuatro días antes ( 4 de marzo), la FENAPOL( Federación Nacional de Policías del Perú), dirigida por Oscar Pedraza, había organizado una marcha de cesantes y se apreció que no hubo coordinación entre ambas agrupaciones para hacer una sola manifestación que pudo haber tenido un resultado más contundentes.

Esto evidencia de que el sector de retirados es un conjunto de asociaciones, instituciones, grupos , la mayoría con intereses propios, cuya característica más saltante es la división antes que la unión . Y no tienen la fuerza ni el impacto en sus protestas que pueda intimidad al “Gobierno alanista”.

Eso lo sabe bien los que gobiernan el país , por ello es que le dieron el bono extraordinario a los policías en actividad y no a los policías cesantes, quienes protestaron, marcharon, gritaron, pero todo quedó ahí.

La división en estas asociaciones de retirados es tan evidente y palpable que el gobierno lo sabe, lo alimenta y lo aprovecha.

Tal es así que las protestas de los cesantes no le asustan ni al ministro de medio ambiente y constituyen hechos aislados .

Hechos aislados como el intento de huelga de hambre del Suboficial en retiro, Wilson Vilcaromero Peralta, en La Catedral, el 1 de abril, quien reclamaba por la excarcelación de los tres policías presos en Ayacucho , Cuzco y Lima .

Al final , como es un grito en el desierto, fue sacado a empujones del interior de la Iglesia.

Las convocatorias y el impacto de las acciones de protesta de los retirados , tanto de la policía como de las FFAA gritos en el desierto porque no constituyen una fuerza que puede atemorizar al Filósofo –Rey.

Reitero, eso lo saben bien las autoridades del gobierno por eso que le dieron el bono extraordinario a los policías en actividad y no a los pensionistas.

¿Qué pasa con los policías en actividad?

Este sector no se involucra en las reinvidicaciones de los cesantes, salvo uno que otro reclamo personal o individual de algunos Suboficiales , más alentados por intereses políticos que institucionales .

A muchos policías en actividad no les interesa nada de lo que hagan los retirados a su favor porque tienen sus propias vidas y sus propios problemas que afrontar.

Están más abocados a sobrevivir día a día, tratando de cumplir a medias con el trabajo que tienen, conscientes de que el “Patrón Gobierno” de todas maneras les paga un sueldo a fin de mes, trabajen o no trabajen- lo más probable es lo último porque no existe estándares para medir la productividad en la policía-.

Aparte del magro sueldo que reciben de parte del gobierno, complementan su presupuesto familiar con dos o tres trabajos extras.

Contemplan desde lejos las protestas de los retirados como los espectadores ante una corrida de toros.

Aprueban mentalmente los reclamos , dicen que está bien porque saben que algún día pasaran a ser parte de la masa de cesantes y lo que puedan lograr o conseguir los retirados, sea bienvenido, pero no arriesgan nada, tal como sucedió con el bono extraordinario que empezó como reclamo de los retirados y al final , le dieron a los de actividad . Aquí se cumplió el dicho de que “nadie sabe para quién trabaja”.

Tomando en cuenta estas premisas, estoy seguro – para ello no se necesita ser un pitoniso o zahorí- la convocatoria de los cesantes para una huelga policial el lunes 5 de abril pasará sin pena ni gloria, será una de las tantas marchas de cesantes, con algunos gritos y amenazas y después todo volverá a los de siempre: los retirados rumiando su descontento, frustración ; los de actividad, mirando desde lejos lo que sucede y esperando que les caiga maná del cielo , gracias a las protestas de los cesantes .

El lunes 5 de abril se llenarán de la indignación de policías y militares, principalmente retirados. Pero así griten, amenacen, el gobierno descarta toda hipótesis de una probable falta de seguridad pública debido a la anunciada paralización policial.

Ya lo han dicho algunos políticos que gobiernan este país: “El paro es un mito “ y no se dejan intimidar por el fantasma del paro policial de hace 35 años( 5 de febrero de 1975), durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado , aún permanece latente.

Ese paro se dio en un contexto diferente cuando aún existían las tres instituciones en la Policía, cada una con mística y personalidad propia. Hoy, la policía es una mezcla de todo y de nada.
En ese entonces, un grupo significativo de la Guardia Civil tomó el local de Radio Patrullas de la avenida 28 de Julio en el distrito de La Victoria.
Lima y Callao amaneció sin protección policial, situación que fue aprovechado por agitadores del APRA y otros sectores.
Eran otros tiempos. Había mística e identidad en cada una de las instituciones.
Hoy los policías son vejados, humillados, les lanzan limosnas desde los micros cuando se acercan a recibir coimas.
Ahora la policía es una mezcla variopinta de identidades, de códigos, de intereses propios, en síntesis, un sancochado que ha perdido lo principal: mística, respeto, dignidad e identidad.

De lo que podemos estar seguros es que el que sí podemos estar seguros es que el “ Gobierno alanista” ha creado un foco de malestar cada vez más creciente en la policía y las FFAA que si logran unir esfuerzos de manera coordinada, contar con un eficiente liderazgo, libres de todo apetito electorero, un plan bien concebido de protestas y movilizaciones, puede derivar en problemas para la estabilidad del país con consecuencias difíciles de predecir .

El ejercicio estúpido del poder

Bien dicen que no existe mayor apertura para la una tragedia que el ejercicio estúpido del poder ; esto constituye el error más habitual entre los políticos.

El Ejecutivo no ha tenido el trato ni las respuestas adecuadas en cuanto a losd justos reclamos de los policías y militares, más bien, las expectativas son generadas por la propia situación de policías y militares.

Los cesantes y en actividad no son tontos, saben que no existe voluntad de la ministra para mejorar los sueldos y pensiones a largo plazo , con un plan que ya existe.

Se consideran estafados, engañados, con la conformación de una comisión de reestructuración de los sueldos y que harán un estudio de seis meses cuando el trabajo ya está hecho .

En el 2007 se hizo una escala de remuneraciones de las FFAA y PNP y el informe fue firmado por los jefes de las instituciones armadas y remitido al despacho del Ministerio de Economía.

El 5 de abril , fecha del anunciado paro policial, pasará a ser una manifestación más de protesta , dejará como resultado una insatisfacción real que debe ser atendida , ya no por el actual gobierno sino por el próximo , los políticos seguirán diciendo que las denuncias son justas , legítimas, pero quedará flotando en el ambiente la sensación de que la huelga policial es un mito.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ESTIMADO BENDICTO:

Te felicito por el análisis donde te metes debajo de la piel de los colegas y el poder, pero, debo discrepar en algunos temas que el espacio no me permite sustentar con mayores argumentos.

En primer lugar, no coincido cuando sostienes que la expresión: “aplicar nuevas formas de lucha”, sea un lenguaje subversivo de la plana “subalterna”. Tampoco se “cocina” nada porque todas las formas de lucha ya son un guisado en el país. No hay nada que inventar

En efecto, no hay resultado favorable de las marchas y gestiones, pero, es peor guardar silencio frente al abuso y la injusticia. Hay que salvar el honor. Algo es algo.

En la FENAPOL no pensamos en las próximas elecciones, tampoco hay figuretismo ni aspiraciones personales, somos 50 asociaciones con sus afiliados diseminados en todo el país, que estamos forjando la unidad para desarrollar acciones y gestiones a favor de la Familia Policial, por eso, considero que estas errado cuando sostienes que para la marcha del 4 de marzo faltó coordinación, porque la unidad que nos hemos trazado no pasa por juntar individualidades, por ello, la marcha del 4 de marzo fue contundente en todo el país, gracias a nuestras instituciones afiliadas.

En cuanto a la convocatoria de la cacareada huelga del “5 de abril”, es el resultado de la manipulación de la esperanza por parte de los aventureros, quienes creen que los policías y militares son carneros, y que se les puede ordenar a acatar una medida de fuerza por correos electrónicos o volantes. La huelga policial no es un mito, todo depende de la organización y estructura que se construye con ese objetivo. Te digo con conocimiento de causa.

En cuanto al poder político, todos saben que sin el apoyo de las FF.AA y la PNP, es una pompa de jabón, es una pelota desinflada que no sirve ni siquiera para agarrarla a patadas. Así de simple es el poder, peor aún si retuerce principios.

Saludos cordiales
Oscar Pedraza Sierra
FENAPOL