jueves, 19 de noviembre de 2009

¿Aceptará Interpol practicar el peritaje a las pruebas electrónicas encontradas en la computadora del espía peruano, Suboficial FAP Víctor Ariza?








El despistado canciller peruano no se ha dado cuenta de que al invitar a INTERPOL a verificar el contenido de la documentación hallada en la computadora del espía peruano, el Perú puede verse sometidos a dos posibilidades : pagar las consecuencias políticas si el informe de INTERPOL es parcial y carente de objetividad o quedar expuesto ante el mundo como un mentiroso que odia a Chile e inventó todo eso del espionaje para golpear su imagen internacional .


Las pruebas electrónicas del sonado espionaje chileno serán entregadas a Chile . El canciller peruano , también adelantó que los documentos será entregada a la Policía Internacional (Interpol) para que “certifique la veracidad de las investigaciones”.

¿Creen que Interpol acepte realizar el peritaje a las pruebas electrónicas encontradas en la computadora del espía peruano, Suboficial FAP Víctor Ariza?

Cuando INTERPOL intervino en el caso de las computadoras de las FARC , muchos criticaron esta participación porque decían que INTERPOL no tiene competencia para actuar en cuestiones políticas o militares.

En nuestro caso : ¿ INTERPOL tiene competencia para actuar en un asunto de espionaje contra el Perú de parte de un país vecino como es Chile?

Hago esta pregunta porque el artículo 3 del Estatuto de INTERPOL menciona que está rigurosamente prohibida a la Organización toda actividad o intervención en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial.

Es que acaso el espionaje no podría ser considerado un asunto de carácter político o militar, tomando en cuenta que existe el delito de traición a la patria y que puede ser juzgado por tribunales militares.

Parece que el despistado canciller peruano ignora o no se hace asesorar bien sobre este asunto y puede hacer patinar al Filósofo-Rey .

Si nos ponemos en el imaginario de que Interpol acepte realizar el peritaje , podemos esperar que certifique la veracidad de la investigación , analizará el contenido de la documentación o establecerá si hubo o no espionaje contra el Perú por parte de Chile.

Analizando la participación de Interpol en el caso de las FARC , dudo que el informe que evacué este organismos internacional sirva para certificar la veracidad de la información .

Es factible que sólo sea un simple informe técnico , que final, no diga nada y sólo sirva para alimentar las dudas sobre si hubo no espionaje por parte de Chile contra el Perú .

Personalmente, no creo que INTERPOL tengan ingerencia para actuar en este espinoso asunto en donde existe un entredicho entre dos países por un tema de espionaje.

Siguiendo con el imaginario o la hipótesis de que Interpol acepte realizar el peritaje de las pruebas electrónicas, confirmará una verdad de Perogrullo, que todos sospechamos : que las pruebas electrónicas hace rato que han sido manipulados o “manoseadas” por los servicios de inteligencia peruano o la policía o la fiscalía o el magistrado y sólo servirá para alimentar serias dudas sobre la veracidad de las mismas . Y al final, le dará en la yema del gusto a los chilenos quienes no aceptan que su país practique espionaje contra otros países, menos con el Perú.

Tal vez el canciller peruno y sus adláteres , acuden a INTERPOL porque tienen fresca la memoria sobre su participación en el peritaje de los materiales informáticos obtenidos en el campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) , 1 de marzo, cuya propiedad es atribuida a alias Raúl Reyes y que culminó la evacuación de un amplio y detallado informe de esta pericia.

Para su conocimiento , este informe , si bien fue realizado por un organismo neutral , reconocido a nivel mundial, fue duramente cuestionado porque según algunos expertos en el manejo de la prueba informática , desde el comienzo , hubo un tratamiento irregular de las pruebas informáticas .

Para recopilar y tratar las pruebas informáticas existe un procedimiento “correcto”, aceptado a nivel internacional que empieza en el lugar de los hechos o el sitio donde se incauta la computadora o los accesorios.

La práctica aconseja que deber estar presente un fiscal, se toman fotografías, se hacen procedimientos de luminiscencia, se registran seriales, se precinta y se lleva con una cadena de custodia estricta hasta el lugar donde los forenses informáticos van empezar a estudiar el elemento informático de almacenamiento.

Cuando se accede directamente a las pruebas electrónicas decomisadas sin hacer en primer lugar una copia imagen de los datos, el acceso a las pruebas y su visualización quedan registrados.

El acceso directo puede complicar en gran medida el proceso de validación de las pruebas para presentarlas ante los tribunales y quien tiene acceso a la memoria de un computador, puede tanto extraer como introducir contenidos.

Los forenses hacen una copia exacta del original, en modo no escritura, de manera que no se puede acceder al contenido.

Es decir, se bloquean de manera que ni los mismos forenses informáticos pueden tener acceso a la información almacenada, porque su competencia no es el análisis de los contenidos.

En el caso de las computadoras de la FARC , el ejército que intervino primero en el lugar donde fueron encontradas las pruebas informáticas, no respetaron esos principios . Revisaron las computadoras, extrajeron documentos, otros se perdieron, no siguieron los procedimientos que en este caso se aconseja .

Era evidente que la mayoría de los errores u omisiones se cometieron por un afán de protagonismo o para “sembrar pruebas” ( no se descarta esta posibilidad).

En el mismo informe de la INTERPOL , se pone en evidencia esta irregularidad cuando menciona que el en el momento de acceder a los datos contenidos en las citadas pruebas, no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas, por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley .

Los sistemas operativos de los tres ordenadores portátiles decomisados mostraban que los tres ordenadores habían sido apagados el 3 de marzo de 2008, a diferentes horas, pero todo ello antes de las 11:45, hora en que fueron entregados a los investigadores de informática forense de la Policía Judicial colombiana.

Los materiales informáticos (laptops, discos duros y memorias portátiles) fueron supuestamente decomisados por el ejército colombiano en el campamento de las FARC, luego del bombardeo, donde falleció Reyes y otras 17 personas el 1 de marzo 2009. O sea, hubo tres días en que las pruebas electrónicas fueron manipuladas sin respetar el procedimiento .

Es importarte resaltar que antes de que los organismos competentes en Colombia, y antes de que esos materiales fueran analizados por la misma INTERPOL, ya se habían revelado los presuntos contenidos de las distintas memorias de almacenamiento por altas autoridades colombianas, sin previa investigación.

Sabiendo como actúan nuestros servicios de inteligencia, policía, fiscalía o magistrados, es más que seguro, impajaritable , que las pruebas electrónicas halladas en la computadora(s) del espía peruano, Víctor Ariza Mendoza , fueron levantadas sin seguir las “ buenas prácticas”.

El acceso de la prensa al atestado policial así como a las copias del auto de apertura de instrucción , a nivel judicial , es un ejemplo evidente de lo que puso haber pasado con las pruebas electrónicas.

Por lo tanto, así se envíen las pruebas electrónicas a INTERPOL, tarde o temprano, se pondrá en duda el contenido de las mismas.

Antes de enviar las pruebas electrónicas a cualquier organismo internacional se debe revisar si las autoridades que participaron desde el inicio , observaron los procedimientos en el recojo de este tipo de pruebas o si ser respetó las “buenas prácticas “, que significa hacer las cosas bien cuando se encuentra este tipo de material que por su naturaleza es muy sensible.

Suponiendo que toda la historia fuera verdad; que efectivamente, el Suboficial de la FAP, Víctor Ariza Mendoza , fue captado por inteligencia chilena y entregó material secreto a cambio de dinero sino se ha observado las buenas prácticas en la recolección de la prueba o no se ha cumplido con la cadena de custodia nunca se va a poder probar que el contenido de los documentos es verdad, porque cualquier persona puede escribir sobre otras y no garantiza que sea verdad .

Cualquier informe técnico lo único que arrojará es que la computador estaba en el lugar de los hechos, que perteneció a Víctor Ariza Mendoza, que él u otros la manipularon , que de allí se enviaron documentos a través de Internet y quién o quiénes son los autores de dichos documentos .

El presente caso comprende tanto cuestiones de carácter político como de carácter militar indisolublemente ligadas.

Por tanto, INTERPOL carece de competencia para conocer de él, y sus actuaciones en el asunto son nulas.

Pero supongamos que INTERPOL acepte realizar el peritaje de las pruebas electrónica encontradas al espía peruano , tiene que tener el aval del “Gendarme Mundial “.

En el caso de Colombia hubo luz verde porque estaba de por medio el cuestionamiento a un país amigo por haber invadido la soberanía de Ecuador, motivo por el cual, se justifica la intervención de INTERPOL

Pero en este espinoso tema, no creo que los norteamericanos den el aval para que INTERPOL intervengan en este tema que tiene más carácter político y militar que otra cosa .

Además, Chile es considerado para los Estados Unidos de Norteamérica como un país más que amigo, así se deduce cuando Estados Unidos de Norteamérica le vende armamento a Chile , justifica la venta diciendo que “ esta venta contribuye a la política exitosa y de seguridad nacional de los Estados Unidos , ayudando a mejorar la seguridad de un país amistoso que ha sido y seguiría siendo una fuerza importante para la estabilidad política y progreso económico en Sudamérica “.

¿Creen ustedes que INTERPOL , con estos parámetros , se las jugará por el Perú?

Si acepta, desde el momento que es organismo técnico y político, el peritaje que practique carecerá de objetividad e imparcialidad ; condición básica de quien aspire a efectuar un peritaje o informe en una investigación en donde están entredichos dos países vecinos.

No sería novedad porque igual cuestionamiento le hicieron a INTERPOL los colombianos cuando intervino en el caso de las computadoras de las FARC.

Se observó que INTERPOL no había sido imparcialidad y objetividad cuando en su informe menciona : “1. En la madrugada5 del sábado, 1 de marzo de 2008, las autoridades colombianas llevaron a cabo una operación de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo en un supuesto campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Dicho campamento estaba situado en las coordenadas 00° 21’ 45” N y 76° 20’ 20” O, a 1,9 km (1,2 millas) del lado ecuatoriano de la frontera entre Colombia y Ecuador, en frente de la provincia de Putumayo. Durante esta operación, las autoridades colombianas recuperaron tres ordenadores portátiles, dos discos duros externos y tres llaves USB, en adelante denominados “ocho pruebas instrumentales de carácter informático decomisadas a las FARC” o “pruebas instrumentales de carácter informático decomisadas a las FARC”6. 2. Las ocho pruebas instrumentales de carácter informático decomisadas a las FARC eran propiedad de Raúl Reyes, nombre de guerra de Luis Edgar Devia Silva, que pertenecía al grupo de siete miembros que constituye la Secretaría de las FARC y era el responsable de las negociaciones y el portavoz de dicha organización. Reyes y Guillermo Enrique Torres, alias Julián Conrado, comandante de las FARC, murieron durante la operación. Las FARC han sido declaradas organización terrorista por Colombia, otros gobiernos e INTERPOL.”

En dicho texto se extraen conceptos eminentemente políticos y militar , por lo que iba contra su estatuto que le prohíbe dedicarse a asuntos de carácter “político, militar”.

En el informe efectúa preliminarmente y sin pruebas una cadena de pronunciamientos militares y políticos sobre el fondo de la materia.

Califica , sin tener competencia para ello, de “operación de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”, asignando gratuitamente a las víctimas ambas imputaciones y exonerando implícitamente a los criminales de guerra.

Confirma sin vestigio de pruebas ni asomo de demostración el más dudoso de los alegatos del gobierno colombiano, al opinar que “Las ocho pruebas instrumentales de carácter informático decomisadas a las FARC eran propiedad de Raúl Reyes, nombre de guerra de Luis Edgar Devia Silva”, con lo cual da por demostrado justamente lo que había que demostrar y nadie ha podido hacer.

Afirma como dogma que “Las FARC han sido declaradas organización terrorista por Colombia, otros gobiernos e INTERPOL”, con lo cual adopta de una vez el punto de vista colombiano.

Se pone desembozadamente de parte de la coartada de los criminales de guerra; ignora que no se ha llegado a una definición internacionalmente aceptada del terrorismo ni se ha dotado a ningún organismo de competencia para calificar con ella a grupos y personas, y declara que el ente que dirige preenjuiciadamente lo asigna a las víctimas de crímenes de guerra.

No es equilibrado quien antes de cualquier investigación o prueba elude mencionar las decenas de homicidios cometidas por una parte, culpabiliza a las víctimas y les atribuye la redacción de documentos cuya autoría está por probar.

Asimsimo, el Informe de INTERPOL , avala la versión del gobierno colombiano en el sentido de que fue en el curso de la comisión de esta serie de delitos en territorio extranjero cuando se habrían supuestamente encontrado equipos de computación intactos en el centro de una zona bombardeada y sometida a fuego de artillería; pruebas supuestamente obtenidas mediante la comisión de crímenes de lesa humanidad no pueden ser consideradas válidas ni esgrimidas en ningún procedimiento ni juicio.

Lo único que prueban, por confesión de parte, es el delito de quienes las esgrimen.

Otro cuestionamiento que se le hace al informe de INTERPOL se refiere a que se pronunció sobre la veracidad o exactitud del contenido de los equipos y solo se limitó a afirmar que la verificación realizada por INTERPOL de las ocho pruebas instrumentales citadas, no implica la validación de la exactitud de los archivos de usuario que contienen, de la interpretación que cualquier país pueda hacer de dichos archivos, ni de su origen.

Es perfectamente sabido que, a efectos de los organismos encargados de la aplicación de la ley, las conclusiones sobre la veracidad o exactitud del contenido de cualquier prueba se establecen en el marco de un procedimiento judicial de ámbito nacional o internacional, o bien por parte de una comisión especialmente designada y con jurisdicción sobre el asunto en litigio.

Es afortunado que INTERPOL efectúe esta salvedad, que termina de despojar de cualquier viso de “veracidad o exactitud” el supuesto contenido de los equipos informáticos que presenta el gobierno colombiano, y que por cierto fue esgrimido como prueba absoluta por dicho gobierno y por parte de los medios mundiales.

El despistado canciller de la República no se ha dado cuenta que al invitar a INTERPOL a verificar el contenido de la documentación hallada en la computadora del espía peruano, el Perú puede verse sometidos a dos posibilidades : pagar las consecuencias políticas si el informe de INTERPOL es parcial y carente de objetividad o quedar expuesto ante el mundo como un mentiroso que odia a Chile e inventó todo eso del espionaje para golpear su imagen internacional .

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