sábado, 25 de abril de 2009

Las coimas , la policía de tránsito y la aplicación del nuevo Código de Tránsito.

¿La coima es un estilo o método de conducta que definen el comportamiento de la mayoría de los policías de tránsito?


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Las coimas , la policía de tránsito y la aplicación del nuevo Código de Tránsito.


Se ha aprobado un Código deTránsito draconiano que aprueba multas altas y sanciones más severas por infringir las reglas de tránsito , pero surge el temor de que los operadores que van a aplicar las multas son los policías de tránsito, entonces, las coimas será el mayor bache para la aplicación de este nuevo código de tránsito .


Se barajan varias estrategias para prevenir las coimas : apelar a la ética de los policías y cambio del régimen disciplinario para abreviar el procedimiento administrativo disciplinario y elevar las sanciones disciplinarias de los policías como factor de intimidación ( ministra del Interior , Mercedes Cabanillas).


Por otro lado, el ministro Cornejo plantea adquirir dispositivos electrónicos parar monitorear a los policías de tránsito en el registro de las papeletas impuestas , no dio detalles cómo funcionara este sistema, pero aclaró que será una forma de disuadir a los policías de cobrar coimas .


Todos están de acuerdo de que el rol de la policía es fundamental para hacer cumplir la ley .


Como antecedentes, existe que no sólo los policías de tránsito están autorizados para imponer papeletas . El 2003 , el Ministerio del Interior dispuso que todas las unidades policiales impusieran multas por infracción al Reglamento Nacional de Tránsito y desde esa fecha, los escuadrones de emergencia, patrullaje motorizado, personal a pie, entre otras unidades operativas, realizan esta labor .


Los recursos provenientes de las multas se dividen entre la Municipalidad de Lima ( 70%) y la Policía de Tránsito (30%) .Del monto asignado a la policía, el 75 % se divide entre el total de los agentes que aplicaron las papeletas y el 25% se destina en mejoras de la División de Tránsito de la PNP


¿La coima es un estilo o método de conducta que definen el comportamiento de la mayoría de los policías de tránsito? o ¿ Es proclive el policía de tránsito al soborno , ya sea como modalidad activa o pasiva? o ¿Qué factores explican que individuos que representan la autoridad practiquen y/o continúen pidiendo o aceptando coimas para omitir el cumplimiento de su funciones?


El policía en general ha perdido demasiado en cuanto a imagen en los últimos tiempos, principalmente los policías de tránsito varones, porque las mujeres policías todavía conservan buena imagen y se relaciona mucho con honestidad, tal es así, que en extremo se dice que “las mujeres policías de tránsito son más honestas que los varones “.


Personalmente discrepo con esta aseveración porque sería una forma de discriminación, nada tiene que ver la honestidad con el sexo.


La imagen de los policías de tránsito es tan baja que los transportistas los agraden, los secuestran , los agitadores los golpean en las manifestaciones, los delincuentes los matan sin pestañear . Se ha perdido el respeto que siempre despertaba el uniforme y la autoridad policial.


Existe desconfianza por parte de la población del policía.


Las encuestas todos los años arrojan que un 60% de la población desconfía de la policía y cuando se acerca un policía de tránsito o cualquier otro , porque ahora también tienen facultad para colocar papeletas por infracción de tránsito otras unidades, existe una actitud de recelo en el ciudadano porque no sabes si es policía ( el uniforme policial se compra en la Avenida Francisco Pizarro como comprarse un chicle) o te va a buscar la falta para después pedirte una coima .


La desconfianza en la policía se acrecienta también cuando los ciudadanos se enteran por las estadísticas que en el último año , 35,731 policías han sido sancionados administrativas , 35,049 de estas sanciones son leves, 211 suspensiones por días , ningún efectivo policial fue pasado al retiro por medida disciplinarias , o sea, la disciplina no funciona y los procesos administrativos disciplinarios son largos y nada efectivos.


Demasiados policías se han visto involucrados en hechos delincuenciales. El año pasado , 16 agentes fueron separados solo en Lima y hace poco un Capitán fue intervenido con una banda de marcas , dos agentes de la Comisaría de Lince cayeron por suplantar a un chofer ebrio que causó un accidente , cuatro policías de la Policía Judicial cayeron en plena extorsión en el momento que le pedían dinero a un comerciante informal de calzados que tenía una orden de requisitoria.


Aunados al problema de indisciplina, el involucramiento cada vez más creciente en hechos delictuoso, existe el malestar de muchos policías por los bajos sueldos que reciben, situación que muchas veces es utilizado como instrumento para justificar las coimas y otros delitos que cometen los policías.


El hecho de que los policías ganen sueldos de hambre no justifica la comisión de actos delictuosos, porque la mayoría busca alternativas legales de obtener otros recursos como agentes de seguridad en sus días de franco o libres.


Estos factores explican los serios cuestionamientos que han surgido con motivo de la pronta aplicación del nuevo Código de Tránsito y de las modificaciones del reglamento de administración de transportes, normas que endurecerán las penas a los chóferes.


El temor es que los agentes de tránsito se dejen seducir por las coimas y al final no impongan las fuertes multas que establecen dichas normas para los infractores.


Se imaginan que manejar ebrio será una multa de 1,.775 soles y suspensión de la licencia de conducir hasta por dos años; entonces, el conductor buscará que “arreglar “ al policía , porque le resulta más económico pagar una coima que pagar la multa.


Después de todo, aquellos que dicen que con estas fuertes multas por infracciones de tránsito, no están del todo errados .


No es que la coima sea un estilo o método de conducta que definen el comportamiento de la mayoría de los policías de tránsito.


Existen , como en todas instituciones, policías de tránsito honestos, son pocos pero lo son ; más aún, en el sector de la mujer policía.


Pero como ex policía uno aprende a nunca dejarse llevar por la apariencias y es mucho mejor prevenir para eliminar la probabilidad de que la coima siga existiendo como un fenómeno social que acompaña a la institución policial desde su origen , fenómeno que se ha dado en denominar la cultura de la corrupción en la sociedad peruana, porque la coima , el nivel mínimo del donativo que cubre igualmente los casos de cohecho pasivo propio o impropio e incluso cohecho activo, está institucionalizado en la administración pública y no es privilegio de la policía de tránsito .


La cultura de la corrupción como valor antiético eficaz, fundado en razones de coste económico, es hoy un valor dominante y sujeto a cuestionamientos y luchar por el lado de los sectores sanos de la sociedad y la política .


Para eliminar esta cultura de corrupción en la policía de tránsito , además de lo que plantea la ministra del Interior , Mercedes Cabanillas ( apelar a la ética de los policías y reformar el régimen disciplinario con sanciones expeditas y severas) y el ministro de transportes , Cornejo, implementando un sistema electrónico para evitar la corrupción policial, de manera pragmática, sin darle mucho vuelo a la imaginación, encuentro más que dos estrategias efectivas para prevenir las coimas :


Perfeccionar el sistema de control del porcentaje que le corresponde a cada policía por las multas que impone cuando detecta una infracción de tránsito, creándoles una cuenta corriente para depositar el dinero de manera expedita , evitando que el dinero se diluya en el camino o empiece a dar “crías” .


Emplear agentes de contrainteligencia para detectar a los policías de tránsito que acostubran pedir coimas.


Abrir una página WEB y un teléfono directo para recibir denuncias por coimas de esta naturaleza.


Finalmente, aumentarles el sueldo de los policías para que puedan afrontar con mejores armas las tentaciones de las coimas que le ofrecen los ciudadanos quienes consideran las dádivas como algo normal y parte de la cultura.

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