Prima facie , este es un caso de corrupción judicial y penitenciario sumado a la negligencia extrema mostrada por los funcionarios o servidores del Poder Judicial y del INPE.Esto comprueba una vez más la tesis que para fugarse de las cárceles peruanas, los narcotraficantes no necesitan hacer mayores esfuerzos, trepar paredes , hacer un túnel, salen por la puerta grande, con todos los honores, con una celeridad inaudita, tal como sucedió este mes con dos “nachos” de alto vuelo, el colombiano Aníbal Zapata Ávila, capturado el 6 de febrero 2009 con 128 Kilos de Cocaína y el peruano , Israel Motte Ramírez , detenido el 22 de septiembre 2005 con 199 Kilos de Cocaína, quien se encontraba purgando condena de 20 años por TID.
Este hecho que constituye una de las escandalosas fugas de los últimos tiempos , recién se descubre a los doce días de ocurrido , entre los días 3 y 6 de febrero, en pleno mes de vacaciones judiciales, cuando el Juez del 14° Juzgado Penal de Lima hacía uso de sus vacaciones y fue llamado por una Sala Penal que juzga al narcotraficante colombiano para saber por qué había sido liberado .
Es Juez, Carlos Tuya Jara, recién se entera y sospecha que se había utilizado su nombre, sellos, falsificado su firma para sacar en libertad a los dos narcotraficantes,
Lo primero que hace es acercarse a la Oficina de Control de Ingresos y Egresos del INPE que funciona en los mismos ambientes del Poder Judicial , quinta cuadra de la Avenida Abancay y comprueba lo que sospechaba: había sido víctima de una mafia que aprovechó la oportunidad para liberar a sus compinches falsificando documentos del 14 Juzgado Penal de Lima.
En el Poder Judicial y el INPE, nada se hace gratis, menos esta fuga escandolosa , se paga una millonada .
La salida de estos narcotraficantes de alto vuelo debe haber costado una fortuna y se les ha roto la mano a funcionarios y servidores del Estado, tanto del Poder Judicial como del INPE.
Los narcotraficantes han tenido que soltar una fuerte suma de “verdes” , porque todo se preparó con antelació para garantizar el éxito de la fuga; se escogió el mes ( vacaciones judiciales), la hora, la documentación, las firmas, los sellos, la recepción, la fuga rápida , etc.
Estoy seguro que las investigaciones , tanto de la policía, fiscal o de la OCMA, arrojarán varias figuras delictivas, corrupción , delito contra la fe pública ( falsificación o adulteración de documentos) , pero sobre todo se evidencia NEGLIGENCIA PUNIBLE por parte de las autoridades del Poder Judicial y del INPE, incluso, responsabilidad política de la ministra de Justicia de quien depende el INPE, así como del presidente de la Corte Superior de Lima, el Dr. César Vega Vega, responsable de dictar las políticas de control y supervisión en los juzgados y salas penales en cuanto a la tramitación de la documentación externa .
No es fácil burlar todos los controles para salir en libertad.
Las prisiones en nuestro país, además de ser " depósitos de miseria humana", son lugares en donde no existen secretos , todo se llega a saber, tarde o temprano.
Estoy seguro que antes de que suceda esta escandalosa fuga , ésta ya era vox populi en todos los rincones y pabellones de Luri y Castro Castro ; es decir, esta fuga estaba más cantada que los efectos de la crisis financiera internacional en nuestro país.
No se requiere ser un zahorí para deducir que existe complicidad en la fuga del personal del Poder Judicial y del INPE que llega hasta el presidente del INPE, Leonardo Caparroz, como encargado de supervisar el trabajo de la Dirección de Registro Penitenciario a cargo de los trámites de liberación, sino también como responsable de la Dirección Penitenciaria en donde funciona una unidad de inteligencia penitenciaria , la misma que debió haber estado alerta o contar en sus bases de datos con las firmas y sellos de las autoridades del Poder Judicial para realizar el contraste en estos casos de liberación de peligrosos secuestradores o narcotraficantes .
Sino cuentan con este tipo de información , entonces están de demás y todos los jefes de estas dos direcciones del INPE , importantes para neutralizar este tipo de fugas, deben ser investigados y cambiados sin miramientos por negligencia punible.
Creo que esta vez no se salvará el presidente del INPE. Será abandonado por el santo de su devoción o por aquellos que lo han protegido o “blindado “ porque debe sumarse a su gestión no solo las muertes sospechosas de internos, anteriores gugas escandalosas de narcotraficantes, corrupción , ahora , tiene en su haber la fuga escandalosa de esos dos narcotraficantes .
En el Poder Judicial y el INPE, nada se hace gratis, menos esta fuga escandolosa , se paga una millonada .
La salida de estos narcotraficantes de alto vuelo debe haber costado una fortuna y se les ha roto la mano a funcionarios y servidores del Estado, tanto del Poder Judicial como del INPE.
Los narcotraficantes han tenido que soltar una fuerte suma de “verdes” , porque todo se preparó con antelació para garantizar el éxito de la fuga; se escogió el mes ( vacaciones judiciales), la hora, la documentación, las firmas, los sellos, la recepción, la fuga rápida , etc.
Estoy seguro que las investigaciones , tanto de la policía, fiscal o de la OCMA, arrojarán varias figuras delictivas, corrupción , delito contra la fe pública ( falsificación o adulteración de documentos) , pero sobre todo se evidencia NEGLIGENCIA PUNIBLE por parte de las autoridades del Poder Judicial y del INPE, incluso, responsabilidad política de la ministra de Justicia de quien depende el INPE, así como del presidente de la Corte Superior de Lima, el Dr. César Vega Vega, responsable de dictar las políticas de control y supervisión en los juzgados y salas penales en cuanto a la tramitación de la documentación externa .
No es fácil burlar todos los controles para salir en libertad.
Las prisiones en nuestro país, además de ser " depósitos de miseria humana", son lugares en donde no existen secretos , todo se llega a saber, tarde o temprano.
Estoy seguro que antes de que suceda esta escandalosa fuga , ésta ya era vox populi en todos los rincones y pabellones de Luri y Castro Castro ; es decir, esta fuga estaba más cantada que los efectos de la crisis financiera internacional en nuestro país.
No se requiere ser un zahorí para deducir que existe complicidad en la fuga del personal del Poder Judicial y del INPE que llega hasta el presidente del INPE, Leonardo Caparroz, como encargado de supervisar el trabajo de la Dirección de Registro Penitenciario a cargo de los trámites de liberación, sino también como responsable de la Dirección Penitenciaria en donde funciona una unidad de inteligencia penitenciaria , la misma que debió haber estado alerta o contar en sus bases de datos con las firmas y sellos de las autoridades del Poder Judicial para realizar el contraste en estos casos de liberación de peligrosos secuestradores o narcotraficantes .
Sino cuentan con este tipo de información , entonces están de demás y todos los jefes de estas dos direcciones del INPE , importantes para neutralizar este tipo de fugas, deben ser investigados y cambiados sin miramientos por negligencia punible.
Creo que esta vez no se salvará el presidente del INPE. Será abandonado por el santo de su devoción o por aquellos que lo han protegido o “blindado “ porque debe sumarse a su gestión no solo las muertes sospechosas de internos, anteriores gugas escandalosas de narcotraficantes, corrupción , ahora , tiene en su haber la fuga escandalosa de esos dos narcotraficantes .
Sigue en su puesto y los escándalos no le hacen mella.
Caparroz, como jefe de esta institución está obligado a coordinar y supervisar el cumpliento de los procesos de ingresos y egresos de los internos , sentencias a penas limitativas de derechos y de los liberados . Así está señalado en el ROF y el Código de Ejecución Penal.
En cuanto al presidente de la Corte Superior, Dr. César Vega Vega, debe extremar las medidas y delinear políticas para brindar seguridad a la documentación que se tramita en los juzgados , empezando por precisar y definir las funciones de los secretarios judiciales y auxiliares de los juzgados .
No resulta justificado que a los secretarios judiciales y auxiliares de justicia, se les dé tantas facultades y no se les controle en cuanto a la elaboración de oficios y decretos sin colocar las firmas de los jueces, notificar las resoluciones judiciales obviando las mesas de partes, tanto del juzgado como la mesa de partes única, incluso, autorizar para que el personal policial adscrito a los juzgados realicen notificaciones en días y horas inusuales , evidenciando interés directo o indirecto en el proceso .
El Poder Judicial y el INPE deben contar con un sistema integrado de registro penitenciario e intercambio permanente de información cuando se trata de presos peligrosos o narcotraficantes.
Finalmente, las actividades de inteligencia y contrainteligencia en el INPE deben fortalecerse y promoverse a niveles más óptimos, creando una Dirección de Inteligencia Penitenciaria como se tenía proyectado en mi gestión en el año 2007.
En cuanto al presidente de la Corte Superior, Dr. César Vega Vega, debe extremar las medidas y delinear políticas para brindar seguridad a la documentación que se tramita en los juzgados , empezando por precisar y definir las funciones de los secretarios judiciales y auxiliares de los juzgados .
No resulta justificado que a los secretarios judiciales y auxiliares de justicia, se les dé tantas facultades y no se les controle en cuanto a la elaboración de oficios y decretos sin colocar las firmas de los jueces, notificar las resoluciones judiciales obviando las mesas de partes, tanto del juzgado como la mesa de partes única, incluso, autorizar para que el personal policial adscrito a los juzgados realicen notificaciones en días y horas inusuales , evidenciando interés directo o indirecto en el proceso .
El Poder Judicial y el INPE deben contar con un sistema integrado de registro penitenciario e intercambio permanente de información cuando se trata de presos peligrosos o narcotraficantes.
Finalmente, las actividades de inteligencia y contrainteligencia en el INPE deben fortalecerse y promoverse a niveles más óptimos, creando una Dirección de Inteligencia Penitenciaria como se tenía proyectado en mi gestión en el año 2007.