Lavar activos es tratar de de dar apariencia de legalidad a recursos de origen ilícito.
Lo comete el que adquiera, resguarde, invierta, transforme, transporte, custodie y administre bienes ilícitos.
El dinero y los bienes de procedencia ilícita nunca serán legales, así hagan muchas transacciones con ellos.
Los recursos del lavado de activos no sólo vienen del narcotráfico , también vienen de delitos como el tráfico de migrantes, trata de personas, extorsión, enriquecimiento ilícito, secuestro, rebelión, tráfico de armas, narcotráfico, delitos contra la administración pública (corrupción) y delitos contra el sistema financiero.
El lavado de activos es un delito nacional e internacional.
Es la legitimación del dinero circulante obtenido de fuentes ilícitas (Tráfico Ilícito de Drogas), mediante su introducción en la economía de los países, ya sea a través del Sistema Financiero o Bancario o su inversión en los campos de exportación, importación o compra de bienes raíces, para mezclarlo con el flujo monetario legítimo y hacerlo aparecer como fuente legal.
El Lavado o Blanqueo de dinero procedente del tráfico ilícito de drogas es la forma o manera que tienen los delincuentes de justificar sus ingresos ilícitos y hacerlos aparecer como lícitos, para lo cual se valen de una serie de mecanismos en las inversiones del dinero a través de la banca, dándole una apariencia legal.
El Perú cuenta con avanzada legislación
El Perú cuenta con una legislación muy importante y de avanzada para enfrentar lavado de dinero y activos de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico, afirmó el consultor de la Comisión Internacional para el Control del Abuso de Drogas (CICAD/OEA), Michel Dibán. En ese sentido, explicó que el Perú es un ejemplo para muchos países que carecen de un marco legal que permita enfrentar a este tipo de actividades ilícitas vinculadas al tráfico de estupefacientes. “Tienen una legislación de lavado de dinero que contempla la mayoría de las recomendaciones y acuerdos internacionales, como la Convención de las Naciones Unidas del año 2000 que refiere y compromete a los estados a ampliar los delitos fuentes del lavado de dinero”, manifestó. Mencionó que países como Honduras y Panamá, se encuentran analizando la posibilidad de aplicar el modelo peruano, puesto que con él “se cierra el círculo contra los bienes mal habidos de las organizaciones criminales”.
“Perú es uno de los poquísimos países en el mundo, junto con Colombia, que tiene una ley de extinción (pérdida) de dominio, que da una solución distinta a los bienes de fuente ilícita, o ilegítima”, declaró a la Agencia Andina.
Dibán resaltó además que el Perú cuenta con una Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que, a pesar de su reciente creación, ya está generando informes para la investigación de las fiscalías.
Agregó que nuestro país tiene “prácticamente cumplida”, desde el punto de vista legislativo, varias recomendaciones internacionales como el informar sobre ciertas operaciones encubiertas, entre otras.
Dijo que además se cuenta con funcionarios “altamente calificados” y con las capacidades para poder investigar y “comprobar legítimamente” estos delitos, sin afectar las garantías constitucionales.
Sobre la lentitud de las investigaciones relacionadas al lavado de dinero y activos, el experto puso como ejemplo a España, y dijo que durante los primeros 10 años de implementadas las leyes contra el lavado de activos, se logró de 30 a 40 condenas, pero que hoy generan 50 sentencias al año.
“Es un proceso lento pero hay que procurar apurar los juicios y capacitar a los fiscales o a quienes participan en esta labor, para que existan más condenas por este tipo de delitos”, sentenció.
Negocios supuestamente legales, que sobrevalúen sus ingresos para esconder dinero ilícito, aun cuando tengan que pagar mas impuesto.
Casinos, obteniendo certificados en casas de juego donde se justifiquen la ganancia de grandes cantidades de dinero.
Giros al exterior, utilizando las casas de giro para movilizar dinero entre países, aprovechando la falta de controles, caso “Los norteños”.
Autopréstamos, creando empresas financieras de fachada, la cual otorgaría préstamos a traficantes con su propio dinero, caso concreto de una entidad ubicada en el oriente peruano. Modalidad muy usada en Colombia.
Préstamos ficticios, armando una operación inexistente con bancos extranjeros, que prestan grandes cantidades de dinero, generalmente para el apoyo agropecuario.
Casas de Cambio, cambiando la moneda por certificados de cambio mucho más fáciles de ser trasladados sin ninguna sospecha
Sobrefacturación de exportaciones, inflar los montos exportados para justificar una mayor cantidad de divisas recibidas.
Zonas de libre comercio, aprovechando la falta de controles para realizar operaciones comerciales con dinero “sucio”.
Exportaciones ficticias, simular operaciones de comercio exterior, generalmente en la pesca.
Activos, sobrevalorar una empresa al comprarla o venderla, especialmente las empresas pesqueras.
Operaciones bursátiles, adquirir valores de alguna empresa, generalmente de prestigio, para incrementar su patrimonio.
Inversiones en bienes raíces, comprar o vender propiedades, sobrevaloradas o difíciles de valorar, por ejemplo las propiedades haciendas de Tito López Paredes.
Comercialización de joyas, obras de arte, antigüedades, sobrevaluadas, para poder movilizar grandes cantidades de dinero, generalmente al exterior con una sola transacción.
Financiamiento de campañas políticas, especialmente se encuentra esta modalidad en las famosas donaciones de grandes capitalistas, empresarios que prestan para actuar como testaferros.
Constitución de entidades de servicio público y fundaciones acogiéndose especialmente a la confianza, aprovechando ser visto con las altas autoridades, para luego recurrir a exoneraciones de tributos u otros.